Es una realidad de la cual no podemos escapar, que en nuestro cerebro se encuentra toda la capacidad que demostramos a través del gesto, esto quiere decir que llegado un momento, no importa el trabajo duro si no le damos paso a un proceso asimilativo. Lo que podría ser el momento en que nuestro cerebro se decide a trabajar realmente, pues el pintar o el dibujar puede convertirse en un proceso puramente mecánico – automatizado –
El encuentro con el subconsciente enriquece nuestros sentidos. Por mi parte, me percaté en el autobús.
Mirar al infinito y buena música se traduce en evasión, lo que en buena medida da lugar a la reflexión.
De la reflexión nace el conocimiento y de éste el paso que adelantamos el día menos esperado.

Una chica en un autobus con unos cascos de musica llega a escribir lo que acabo de leer. Seguiré leyendo…